El color como identidad: el lenguaje visual de Mon Amour
- Grupo Seratta
- hace 13 minutos
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En Mon Amour, el color no es un elemento decorativo; es un lenguaje propio. Desde el primer contacto visual, los macarons comunican alegría, frescura y creatividad a través de su paleta vibrante.

Cada color está pensado para despertar una emoción específica. Tonos suaves evocan calma y dulzura, mientras que colores intensos transmiten energía y carácter. Antes del primer bocado, el macaron ya está hablando.
Esta relación entre color y sabor crea una experiencia multisensorial. El ojo anticipa lo que el paladar confirmará después, haciendo que el disfrute sea más completo y consciente.
La identidad visual de Mon Amour se construye a partir de esta coherencia cromática. En redes sociales, en el carrito o en una caja de regalo, la marca es reconocible al instante.
El uso del color también conecta con un público joven, expresivo y creativo. Personas que buscan experiencias visuales, que disfrutan lo estético y que entienden el postre como una forma de expresión personal.
Mon Amour no teme ser llamativo, pop o diferente. Al contrario, celebra esas características como parte de su esencia.
Porque en un mundo lleno de tonos neutros, Mon Amour elige destacar.
Y hacerlo en colores.





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